Algodón orgánico. Lo natural nos sienta mejor.

Algodón orgánico. Lo natural nos sienta mejor.

El algodón es una fibra textil de origen vegetal, ampliamente utilizada en la elaboración de prendas de vestir o del hogar. Es la fibra natural más importante del mundo, de hecho, para hacernos una idea, en 2018 la producción mundial fue de casi 26 millones de toneladas, y se vio incrementada respecto a años anteriores.

Sin embargo, el cultivo de esta planta es bastante delicado, y en él se emplean grandes cantidades de pesticidas e insecticidas. Según cifras de la OMS, entre medio millón y dos millones de personas sufren las consecuencias de las sustancias que se emplean para proteger a los cultivos, de ellas 40.000 son víctimas mortales.

Una alternativa llamada algodón orgánico.

Frente a la realidad del sector del algodón, una corriente está entrando con fuerza. Se trata del algodón orgánico. Un algodón que promueve formas alternativas de producción, más sostenibles y respetuosas para el medio ambiente y para las personas. Esta alternativa está en constante crecimiento y hoy, según la plataforma Better Cotton Initiative (BCI) ya representa el 14% del algodón mundial.

En IBQ hace tiempo que tenemos un compromiso con la sostenibilidad. Por eso incorporamos procesos que sean respetuosos con el medioambiente y las personas. Fruto de este trabajo es nuestra marca ECO IBQ, la cual engloba nuestra producción de tejidos provenientes de algodón orgánico.

Algodón orgánico. Lo natural nos sienta mejor.

Diferencias entre algodón orgánico y algodón convencional.

A nivel general, se podría decir que la principal diferencia es que el algodón orgánico sigue unos métodos de producción responsables con el medioambiente y con las comunidades en las que se cultiva.

Si analizamos en profundidad encontramos una serie de diferencias relevantes.

No transgénicos.

En las plantaciones de algodón orgánico, al contrario de lo que sucede con muchas de algodón convencional, no se emplean semillas modificadas genéticamente. Esto significa que la planta no ha sufrido alteraciones para resistir más a plagas o insectos.

Sin herbicidas, pesticidas ni fertilizantes químicos.

En este tipo de producción orgánica no utiliza químicos pesticidas ni herbicidas. De esta manera no se expone a estas sustancias a los trabajadores de las plantaciones, ni al consumidor final, ya que parte de éstas se filtran a la planta. Tampoco se emplean fertilizantes químicos, utilizando técnicas de agricultura alternativa.

Rotación de cultivos y abono animal.

Frente a los fertilizantes químicos, la producción orgánica emplea la técnica de rotación de cultivos. Se intercalan cultivos para oxigenar la tierra y nutrirla de materia orgánica. Además, se utilizan abonos animales en lugar de los fertilizantes artificiales.

Control de plagas ecológico.

En la producción de algodón orgánico no se emplean insecticidas. El control de las plagas se hace de forma natural, empleando insectos beneficiosos para su control, equilibradores de la tierra y cultivos trampa.

Recolección a mano

Puede parecer algo banal, pero al recoger el algodón a mano se evitan muchos contaminantes propios de la recolección industrial. Con este tipo de recolección se evita el empleo de defoliantes químicos, que se utilizan para que las hojas de algodón caigan y así el proceso mecanizado de recolección se pueda llevar a cabo.

No alergénico.

El algodón orgánico, por su proceso de cultivo y recolección, evita exponer a la piel a sustancias tóxicas, reduciendo de esta manera las probabilidades de presentar reacciones alérgicas.

Crea comunidades.

Este tipo de producción, menos extensiva, favorece a la creación de comunidades agrícolas locales, empoderando a los agricultores, que en muchas ocasiones se convierten en propietarios de la tierra.

Algodón orgánico. Lo natural nos sienta mejor.

¿Por qué elegir algodón orgánico?

Por nuestra salud.

Nuestro cuerpo no está diseñado para tolerar pesticidas e insecticidas en unos niveles tan altos. Sin embargo, en mayor o menor medida, en el interior de nuestro organismo podemos encontrar una mezcla de estas sustancias, debido a la ropa que usamos o a los alimentos que ingerimos. Al emplear algodón orgánico evitamos exponer a nuestra piel a estas sustancias.

Por preservar el medioambiente.

El algodón es uno de los cultivos con mayor impacto. Sobre todo, en el uso de pesticidas, que según WWF lo convierte en el área de producción agrícola del mundo con mayor uso de estos componentes. Los pesticidas, además de afectar al propio algodón, acaban filtrándose a la tierra, contaminando suelos y acuíferos.

Por sostenibilidad

Los métodos de producción empleados en el algodón orgánico son sostenibles a largo plazo. En primer lugar, porque son mucho más respetuosos con el medio ambiente y las áreas en las que se cultivan. En segundo lugar, porque mejoran las condiciones laborales de miles de agricultores y recolectores, haciendo que no pongan su vida en riesgo. Por último, consigue generar riqueza y estabilidad en las comunidades en las que se cultiva, ya que las plantaciones no son tan extensivas y en muchas ocasiones la propiedad de la tierra corresponde al agricultor.

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